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10:55 am 22 November, 2009
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10:57 am 22 November, 2009
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INTRODUCCION
Los perros, como las demás criaturas, tienen una naturaleza sexual. Pero su sexualidad está orientada hacia otros perros. No son necesariamente vistos como objetos sexuales. Esto es algo que debemos recordar. Desde esta óptica quiero hablar acerca de la sexualidad. Los humanos y los perros viven juntos desde hace 20.000 años. Hemos sido capaces de hacerlo porque nuestra naturaleza temperamental, social e incluso sexual es muy parecida. Después de 20.000 años de vida en común, somos felizmente compañeros. Cuando hablamos de sexo K9 (canino) recuerda, no puedes considerarlo como un juguete sexual, como un consolador o vibrador. No es un interruptor que puedas apagar y encender. Y no puedes tratarlo como si fuera una persona. Tienes que empezar por el principio de que es un ser vivo, no un ser humano. Un ser con su propia sexualidad. Tienes que convertirte en un ser sexual para él. Recuerda, un perro es literalmente como un extraterrestre. Tiene unos parámetros instintivos y físicos diferentes. Ciertas acciones, rasgos y características serán naturales para él, otras serán extrañas. No puedes esperar que actúe como un juguete sexual y no puedes relacionarte y reaccionar como una persona. Tu comportamiento, para tener una relación sexual exitosa, debe identificar que es una forma de ser diferente, desde una perspectiva genuina. Mira el punto de vista de los perros: los humanos no parecemos sexys, nuestra geografía, nuestra geometría está equivocada. Nosotros somos altos y erguidos con largas piernas, nuestro cuerpo es vertical… Su sexualidad está orientada a largos cuerpos sobre patas, donde la cabeza y la vagina están en sitios sensibles, no tan separados una de la otra como un rígido tótem. Nuestros cuerpos no tienen un sentido sexual para ellos. Observa el olor, los perros viven por el olor. Pero los humanos constantemente disfrazamos o anulamos nuestros olores, con la ducha, cambiando de ropa, de colonias, jabones, perfumes, incluso cosas corrientes como el aseo afectan a nuestro olor. En lugar del olor natural, nosotros constantemente lo enmascaramos u ocultamos, especialmente el olor sexual. En conclusión, descartamos o intentamos minimizar un sentido tan natural como es el olfato. Es fácil de entender si comprendemos que ellos no se pueden saludar con la mano. No es una sorpresa que los perros no intenten constantemente montarnos. Incluso las mujeres que quieran hacerlo encontrarán que su perro no está interesado, o no sabe qué tiene que hacer. ¿Cómo llegar a parecerle apetecible sexualmente? Excitando su conciencia, actuando y adoptando posturas de tal forma que entienda que eres una criatura sexual… Relacionándote con tu perro en sus propios términos.
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10:59 am 22 November, 2009
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Entrada editada a las 11:17 am – 22 November, 2009 por RODEQUER
Suponiendo que todavía no tienes un perro, ¿qué clase de perro debes elegir? Como norma general, el más corriente parece ser el perro de caza, seguido del pastor alemán, también se usan los Rottweiller, razas mixtas, Spaniel, Collies y Daneses. Cuando elija la raza, que sea de su agrado. Los Pitbull y San Bernardo tienen muy mala fama. Recomiendo un perro de entre dos tercios y cuatro quintos del peso de su cuerpo, sin embargo hay mujeres que tienen predilección por tamaños más grandes o pequeños. Creo que con ese tamaño ideal, no se quedarán cortos ni su fuerza será abrumadora. La edad debe ser de entre dos y cinco años. Deberían ser sexualmente maduros. Muchos perros maduran al año o año y medio de vida. Si es joven, recomiendo esperar… Es cuestión de instinto, demasiado joven no sería receptivo, y puedes estropear su desarrollo social y su personalidad. Demasiado viejo no tendría la misma validez y su sexualidad no podría ampliarse para incluirte. Más importante, considera siempre la personalidad. Busca un perro amigable, sociable, que realmente le gustes y sienta curiosidad por ti. Evita perros que parecen tímidos o agresivos. Es muy simple. No podrías o no deberías tener sexo con una persona que no te atrae. ¿Por qué vas a bajar el listón con los perros? Consigue una buena relación con tu perro. Si piensas en un perro que ya tienes, eres tú quien debe juzgar esa relación… Buena suerte. Una cosa más, si tu perro está capado, no es probable que sea una buena opción sexual. Puedes hormonarlo o algo, si conoces a un veterinario o utilizar una excusa. Pero no conseguirás mucho más que unos cuantos lametones
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10:59 am 22 November, 2009
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¿Qué hacer, cómo conseguirlo?
Primero, mostrarle tu desnudez, siempre que puedas. Es para que se acostumbre a verte y reconozca el olor de tu cuerpo. Cambia de postura. Pasa a ser de un alto tótem a algo que tenga más sentido en su geografía física. Intenta mostrarle que tu cuerpo se orienta también horizontal. Túmbate o acuéstate en el sofá o cama, incluso en sillas, de forma descuidada. Agáchate en el suelo con él, a cuatro patas. Esto es mucho más natural para él, y se le hace más fácil entender y descubrir tu cuerpo. Evita ducharte después de un ejercicio o después de sudar. Deja que tu perro conozca tu olor natural. Deja que se familiarice con él. Evita perfumes o colonias, le confundirán. A menudo, mostrará curiosidad. Anímalo. Deja que te olfatee o te pase la lengua. Ofrécele tus manos. Si se muestra interesado en oler o lamer tu entrepierna, da facilidades y anímalo a hacerlo. Juega con él. Puede ser una pelea cariñosa o lanzar un objeto que recoja. Y juega en casa sin ropa. La actitud de montar, de rodillas y de codos, es muy similar a la postura del coito. Cierra las distancias, hasta que le parezcas alguien similar a él y le guste. Lo mejor es que le consideres como un igual, y lo más fácil es que felizmente suceda algo. Experimenta con tu sexualidad. Mastúrbate cerca de él, de forma que pueda olerte. Ofrécele los dedos húmedos para que te los chupe e investigue. Si muestra cualquier interés en oler o lamer entre tus piernas, anímalo. Lo tienes en la habitación haciendo lo que harías con un compañero pero usando el estilo de los perros. Si te masturbas, intenta usar esa postura. Si usas un vibrador, deja de lo huela. Déjale, anímale para que te huela cuando tengas las reglas. Acerca tu cuerpo para que sienta tu calor. Mi perro se pone más cachondo justo antes de mi regla. En cualquier caso, es cuando tu olor es más fuerte y más se parece al de las perras. Puedo responderte a otras cosas: Si orinas delante de él, puede reaccionar muy bien. Orinar es parte de su comunicación social. Personalmente, no puedo verle mear en la alfombra, trabajo bastante duro para quitarle ese hábito, y no voy a empezar a hacerlo yo. Si quieres ser realmente guarra, deja que huela tu tampón o compresa… Te aseguro que se excitará automáticamente. Nunca lo he comprobado, pero con un poco de sentido común, la taza del water debe estar tan saturada de hormonas sexuales como el menstruo. Olfatear y lamer no es exactamente un comportamiento sexual para el perro, sino su forma de relacionarse socialmente, y si tú eres alguien que puede oler y lamer, entonces eres alguien con quien puede relacionarse. Y eso incluye las relaciones sexuales. Después de todo, cuando te huele, él huele tu cuerpo, y eso incluye tu olor sexual. Todo esto está orientado para ampliar su conciencia, permitiéndole verte como un ser sexual y alguien a quien ver y responder sexualmente. Par la mayoría de los perros, será un proceso inconsciente y natural. Para muchos, sucederá fácilmente y pronto estarán listo para la primera sesión. Con otros te llevará un par de sesiones para que lo asimilen y acepten. Si tu perro no lo acepta ni asimila, puedes tener difícil que se te acerque. Puede estar confuso o no saber cómo reaccionar o responder, o no querer montarte. Puedes saber cuándo está confuso cuando ladra o gime, monta y desmonta, se acerca y se retira.
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11:00 am 22 November, 2009
| RODEQUER
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Lamer
El perro es un lamedor natural. Es un comportamiento social, explora y comprende el mundo con su nariz y su lengua. Es también un reflejo físico, para percibir la humedad y ciertas texturas, tiene que lamer. Tu perro puede aprender a lamer tu vagina por el simple placer de hacerlo. Para él, no es una experiencia sexual o algo sexual que hacer. La sexualidad le llega cuando huele tu excitación. Si muestra interés en lamerte, anímale. Refuerza ese comportamiento. Acaríciale, frota sus orejas, dile lo buen perro que es, dale golosinas o llena su cuenco de agua fría. Los refuerzos positivos le hacen saber que lo está haciendo bien, y seguirá sus tendencias naturales. Si no te lame, hay quien sugiere probar miel, mantequilla o aceite en tu vagina. Personalmente no lo recomiendo. Pero algunas veces funcionará si no lo hace de otra manera. Si quieres probar ese método, usa pequeñas cantidades para empezar y solo si le gusta y redúcelas lentamente. Recuerda, quieres que se enganche a tu olor natural, no a una vagina con sabor a mantequilla. Y, una vez que empiece, facilita los refuerzos positivos. Su lengua es más larga y flexible que la de los humanos, pero no es un músculo. La superficie es áspera y es más rápida, lame y repasa rápidamente, y donde una lengua humana puede llegar, un perro llega mucho más. Sus lamidas son desinhibidas y te lamerán tanto el clítoris como el ano. Disfruta de ello.
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11:01 am 22 November, 2009
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Tocarle
Quiero hablarte ahora de la iniciación del sexo con tu perro. Cómo tocarle y acariciarle. Las perras lo tienen fácil, van calientes, ofreciendo un gran cartel de aromas que dicen “fóllame”. Pero también tienen un lenguaje corporal, la forma de moverse, presentarse, gemir, todo lo que pueda atraer a los machos. Bueno, no somos perras, y nuestro lenguaje corporal y olor no son los mismos. Pero los perros tienen bastante flexibilidad para reaccionar y responder a otras señales, pueden responder a tu simulación. Empieza por acariciar el interior de sus muslos. Caricias suaves. Para el perro esto no es sexual, es un comportamiento social. Le sirve para reconocerse con otros. No debe estar quieto sino relajado. Disfruta y le gusta como un beso o un abrazo. A la vez, huelen a otros y se deja oler. Háblale despacio, como amiga. No importa lo que digas, sino el tono de tu voz, así que dile guarradas si eso te excita. Y acaricia su cabeza y lomo con toda libertad. Una vez que hayas acariciado el interior de sus muslos, mueve tu mano a su funda. De nuevo, acaricia de forma suave, imitando la acción de lamer. Experimenta un poco, apretando y sobando. Aprieta con mucha suavidad, a pesar de que su funda sea más dura que sus testículos. Hay que ser muy muy sensible con sus huevos, muy muy delicada, y si reacciona mal no sigas. Se necesitan confianza y relajación para tocar esas partes. Es muy importante comprender que el comportamiento social del perro es poner su hocico en la entrepierna de otro. Es relajante. Pero ese hocico tiene una mandíbula capaz de ejercer una gran presión para triturar huesos y cortar carne. Atemoriza bastante tener un arma tan peligrosa cerca de nuestras zonas más delicadas. El perro, si lo observas, se mueve con cuidado, oliendo y siendo olido. No quiere hacer algo que puede herir sus genitales. Así que se comporta con quietud y atención. Al mismo tiempo, es un pequeño paranoico. Si te mueves con brusquedad, puede ser más que un paranoico. Si le agarras con rudeza, especialmente si no está acostumbrado a que lo toques, puede entrarle pánico y morderte. Así que tus movimientos han de ser ligeros y suaves. Entonces estás a salvo. Para el perro, tocar, oler y lamer su entrepierna es parte de su naturaleza social, y aceptará tu contacto. Pero sé sensible, no lo agarres con brusquedad o fuerza. Después de todo, hay una gran diferencia entre un apretón de manos y un golpe en la nariz. Consigue que capte el mensaje correcto. Puedes tratarlo con dureza o brusquedad, pero debe estar acostumbrado a ello. Hay que ser gradual. Obsérvalo con cuidado, el lenguaje y sonidos de su cuerpo son las pistas que tienes para saber lo que siente. Si se aleja, significa que no está cómodo y no quiere ser molestado. Si gruñe, es evidente que no le gusta. Lo normal es que no le guste cualquier tipo de caricia nueva. A menudo rechaza el primer contacto y si decide que le gusta ya volverá. Si gruñe, vuelve atrás, continua acariciando la parte interior de sus muslos y hablándole suavemente y prueba de nuevo al cabo de un minuto. Puede necesitar su tiempo para aceptar el contacto. No le fuerces a acostarlo para acariciarle. Aunque se deje, no es una función sexual o postura natural para él. Forzarlo a una postura de sumisión no tiene un significado sexual. Puede confundirlo y dificultar que quiera montarte. Como he dicho, es una postura social, y una vez que te tiene al lado, con su cabeza cerca de la tuya, es posible que le guste. También, algunos perros, pueden ser dóciles de forma innata y les gusta que les tumben. Generalmente, sin embargo, no lo empujes. Personalmente, cuando toco a mi perro, le gusta mantenerse erguido mientras estoy arrodillada o acostada en el sofá o en la cama. Es una postura que comprende, los dos a la misma altura. Eventualmente, si le estimulas, su polla comenzará a salir. Eso es más que un reflejo. Estás en el buen camino cuando esto sucede. Si eres curiosa hay muchas fotos disponibles en internet. Es generalmente roja brillante, con muchas pequeñas venas, aunque algunas pollas tienen tonos azulados o blanquecinos. La punta es una especie de cono, donde los hombres tienen una cabeza. Y sobre los dos tercios/tres cuartos hacia abajo, hay un bulbo hinchado, llamando el nudo. Como los hombres, la apariencia y proporción varían de un individuo a otro. Generalmente, con un perro de tamaño normal, el tamaño que yo recomiendo, tendrá un tamaño parecido al hombre. Si te admiras de lo grande que se puede hacer, depende de los individuos, justo como los hombres. Como regla general, el tamaño de la polla depende del tamaño de la raza de perro y de cada individuo. Cuando sale de la funda, no es una erección en sí misma. Tiene un hueso que le permite salir. Su polla es muy sensible. No la agarres como con la de un hombre. Recuerda lo dicho sobre “sensibilidad social”. En su lugar, sujétala ligeramente, suelta en tus manos. Puedes moverla arriba y abajo, tocándola con holgura. Aprieta con suavidad y se pondrá tiesa. El perro prefiere que se la aprieten a que se la acaricien, recuerda apretar superficialmente y usa caricias cuidadosas. Así como acariciarías a un gato, así tienes que acariciar su polla. Y ensaliva tu palma o tus dedos mientras acaricias, así evitarás la fricción. Algunos les gusta ser acariciados en la punta, otros alrededor del nudo. Sus áreas más sensibles están en la base de la punta, directamente en el frontal y justo debajo del nudo. Detrás del nudo puedes acariciar con más fuerza. A algunos les gusta el movimiento de frotar arriba y abajo la polla. Pero no importa donde acaricies, empieza suavemente y gradualmente aumenta la presión en una sucesión de pequeñas caricias o pulsos, como los lentos latidos del corazón. Personalmente, me gusta mover el frontal del nudo en una sucesión de pequeños apretones, aumentando la fuerza a cada paso, casi como al follar. Algunas veces uso las dos manos, una moviendo, la otra en la base del nudo. Explóralo de nuevo, observa con cuidado, mira lo que le gusta y hazlo. Después de varios intentos, tendrás una buena idea de a qué responde mejor. Jugando con su polla consigues que se acostumbre a tu tacto, y consigues que lo asocie a tu presencia y tu toque con la excitación. Mira cómo se excita. Esto es importante porque quieres tener una idea completa de su comportamiento. No quieres asustarte ni sentirte amenazada. Quieres tener una buena experiencia, no estar en tensión o tener miedo. Y por esa razón, consigue acostumbrarte y sentirte cómoda con su polla. Es importante verla como algo sexy y caliente, no extraña. Deberías estar cómoda con ella, no intimidada. La textura es lisa como el látex. Si tiene suciedad o arenilla, puedes limpiarla con un paño húmedo. De nuevo, hazlo de forma suave, como lamiendo. Puedes hacerlo eyacular con tu mano. No tiene secretos, medita, sale de forma natural. Antes de eyacular empujará en tu mano. Recomiendo que hagas que se corra con tu mano antes de follar con él. Te enseñara lo que le gusta y como lo hace. El perro suelta un líquido previo, gotea como una nariz resfriada. No tengas cuidado, esto es normal. Cuando llega, suelta un gran chorro. Es caliente comparado con el semen humano y es salado, a veces con sabor metálico. Es aguado y ligero comparado con el hombre. El sabor varía dependiendo de lo que haya comido. No dudes en probarlo. Cuando está muy excitado, el perro llega pronto. Se le agarrotan las patas. Sus movimientos son rápidos y espasmódicos, pero no muerde. Algunas veces gime o se queja, pero rara vez ladra. Encontrarás que su excitación crece más y más siendo tú el foco de atención con casi concentración excitada o miedo a que alguien se te lleve. Parece como si unos terroristas fueran a tirar la puerta o colocar un explosivo en el edificio y ponga atención a cualquier cosa excepto en ti. No hay nada como ser el foco de atención y lo encuentro muy excitante. Si estás atenta, puedes sentirte desconcertada. Prueba a excitarte cuando juegas con él. Mastúrbate con él. Es perfecto para que asocie su excitación a tu propio olor. Es una buena asociación para ambos y fácil de hacer.
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11:02 am 22 November, 2009
| RODEQUER
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Chuparle
Personalmente, chupar a tu perro es una de las cosas más sorprendentes. Tienes que hacerlo para experimentar que se siente. No es necesario hacerlo porque sea estupendo una vez. He hablado con mujeres que lo hacen y disfrutan mucho con ello. No vale cualquier posición para hacerlo. Algunas veces puedes tenerlo acostado y es una postura sumisa que va contra su naturaleza, a menos que esté entrenado. Normalmente, le gusta estar de pie, incluso sobre una mesa, donde puedes acceder, arrodillada o acostada debajo. Su polla es flexible en su base, así que puedes tirar de ella o llevarla hacia atrás entre sus piernas en posición contraria. Básicamente, experimenta, observa lo que le gusta y recuerda lo que le incomoda. El perro no tiene la noción psicológica propia del hombre cuando chupan su polla. Y no es una costumbre natural, así que si lo haces es solo para tu disfrute. Generalmente, el perro no lo busca, a pesar de que le guste. No recomiendo chuparle hasta el orgasmo, o al menos, no hacerlo demasiado a menudo, al principio de la relación se corre peligro de crear una asociación equivocada. Recuerda, está aprendiendo a percibir y relacionar contigo su sexualidad. No le enseñes que su satisfacción viene por tu boca, o puede tener problemas para reconocer luego que tienes tu coño. Si le chupas, puede empezar a empujar. Eso es una señal de que está preparado para montarte. Culear es un comportamiento natural y el perro no suele tener el control para quedarse quieto como hace un hombre en el sexo oral. Así que su respuesta será empujar o follarte la boca. Mi perro folla mi boca hasta el orgasmo, y me llega a la garganta. Vigila cuando llegue para estar prevenida. La primera vez que llegó en mi boca, casi me atraganto y me salió hasta por la nariz. Una palabra de precaución. No, repito, no uses los dientes. Su polla es muy muy sensible y puedes hacerle mucho daño. También es muy sensible todo el área que la rodea. Se olfatea con frecuencia, lo cual significa que sabe lo vulnerable que es a los dientes, y se puede poner bastante nervioso. Definitivamente, no le gusta ser mordido o pellizcado de la forma que puedes hacerlo con un hombre. También, y esto es para tu beneficio, no metas en tu boca el nudo. Créeme, el nudo dentro de tu boca no es una buena idea. Cuando juego sexualmente con él, pongo su polla en mi boca durante diez a treinta segundos cada vez, a partir de este momento empieza a empujar o iniciar los movimientos del coito. Y me gusta lamer su polla y su nudo, que es ya casi natural para él. Me gusta eso, el sexo oral con mi perro como un juego, no como un trabajo.
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11:03 am 22 November, 2009
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Algunos hechos básicos para follar con él
Se han escrito muy buenos manuales y guías para tener sexo con perros. Recomiendo que les eches un vistazo y los leas. Los han escrito hombres y mujeres informados con más o menos experiencia que yo, y son de gran ayuda. Mi propósito aquí es completar esos manuales, no repetirlos. Ofreceré algunas cosas que creo son importantes para tener en cuenta. Primero, el perro es un animal poderoso. Puede alcanzar los sesenta kilómetros por hora. Puede correr maratones. Puede cazar y matar ciervos, renos, búfalos y alces, animales con diez veces su tamaño. Puede acorralar y cazar conejos, animales ágiles de tamaños diez veces inferiores. Es tan fuerte que puede arrastrar piezas veinte o treinta veces su propio peso. Su fortaleza, su velocidad, está en su columna vertebral. No has visto nada igual que su columna vertebral arqueándose y doblándose como un metrónomo, como un muelle de acero entregando poder y empuje. Cuando el perro copula, todo ese poder, ese muelle de acero que se arquea y empuja, todo es para follarte. Es intenso, frenético, furioso e increíble. Es una experiencia única y la primera vez nunca estás lo suficientemente preparada. Pero por fortuna, sabiendo esto, no te verás sorprendida. Por este motivo no recomiendo empezar con perros que te superen por su peso. Más importante que el tamaño de sus pollas, es la intensidad con que copulan. Si eres mayor que él, tienes ventaja para dominarlo. Si el perro te puede… El perro no tiene preparativos previos, no como los entendemos, y no empieza despacio. Así que es importante estar preparada. Hasta que no estés absolutamente preparada no folles con él, no te ofrezcas para que te monte o le dejes ponerse encima de ti. Deberías estar totalmente mojada y lista. Deberías desearlo. Impaciente por hacerlo. Deberías ser capaz de alcanzar tu orgasmo en minutos. Deberías ser incapaz de pensar en otra cosa que no fuera su polla. Y si no estás segura, no estás preparada. Y punto. Quiero que esto sea una buena experiencia para ti, y para que sea buena debes estar completamente decidida para ello. Hay quien dice que la mejor forma de aprender a nadar es saltando al agua profunda y braceas o te ahogas. No creo que eso funcione en este caso. La posición habitual y la más natural y cómoda para él es el estilo perro. Básicamente, apoyada en tus manos o codos y rodillas, con tu culo al aire. Con los codos apoyados, te acercas mucho más a su postura de cópula. He probado ambos y ambos funcionan. Sin embargo, busca la más confortable para los dos. Deja que sepa que estás preparada para ser montada estilo perro, mueve tu culo de un lado a otro o arriba y abajo. Son movimientos similares a los de las perras y atraerán su atención. El estilo perro no es bueno si no quieres que te meta el nudo o quieres tener más control. Cara a cara es otra buena posición. Sus patas no le permiten flexiones, así que tienes que elevar tu culo para alinear su polla. Por lo general lo consigues recostada con el culo en el borde de la cama, sofá o silla. En esta posición su cuerpo está adelantado y es mucho más fácil alcanzar, sujetar y tocar, y aunque es más complicado y menos natural, encuentro que no puede empujar tan fuerte. Por otro lado, puedes ver lo que hace y es más excitante y morboso. Es una variante de la posición natural o una extensión de la posición que utilizas cuando te lame, así que suponiendo que tiene la polla fuera, todo lo que tienes que hacer es atraerlo hacia ti. Puedes hacerlo doblándote y jadeando en su cara, normalmente se arqueará y te lamerá, o tirando de él suavemente (no tires si se resiste) o llamándole. Cuando se suba encima, alcanza su polla y dirígela dentro de ti. Es importante trabajar con él, no contra él. Seguir su comportamiento en lugar de intentar obligarlo. Forzarlo para que te monte o folle puede confundirlo y molestarlo. Si no te monta, no agarres sus patas delanteras y quieras tirar de él para que te monte, a lo mejor no quiere. Además, puede provocar un miedo agresivo o reacciones de enojo, ladridos, gruñidos, incluso llegar a morder. Y puedes quitarle las ganas cada vez que intente montar por una mala asociación. Algunas veces el acercamiento cara a cara trabaja mejor, desarrollando y mejorando un comportamiento cómodo y natural. Tengo otro ejemplo. El perro no te permite que le montes encima. Ponerte encima es una postura de sumisión/rendición y no corresponde a su conducta sexual. Pero algunos perros pueden llegar a excitarse si te montas encima. Los collies son famosos por esto, pero también hay otras razas. Los perros que se dejan parecen ser poco agresivos y tienen mucha confianza en otros y en sus amos. Si te gustase probar esta opción, tienes que ser muy cuidadosa y paciente. Si no te resulta fácil, bien puede ser que simplemente no puedan aprender, acéptalo. Tuve una amiga que tenía entrenado equivocadamente a su boxer para aceptar que se pusieran encima. Se entiende que cuando quería o estaba listo, se tumbaba en su espalda invitándola a montar. Por supuesto no estaba interesado en montarla a ella en absoluto. No me sorprendió, mi amiga lo había entrenado exactamente al revés. Nuestros mejores esfuerzos para incitarlo a montar no funcionaban. Pero, finalmente, conseguimos que tuviera sexo con ella cuando amplió la cómoda costumbre que tenían establecida de echarse sobre la espalda con chupar su polla, ella encima y copulando en esta postura. Una vez que lo hizo, las cosas ya fueron más normales. El truco fue trabajar con su experiencia sexual, manteniendo las costumbres, montándole, a veces intentando imponer un nuevo comportamiento, montando sobre ella, sin desanimarse. Tus progresos deberían ser tan naturales y fluidos como en este caso, algo que tu perro y tu hacéis y comprendéis. Finalmente, su polla es tan flexible en su base como para darle la vuelta entre sus patas. Es cuando el perro puede girarse en redondo y quedarse culo con culo dentro de una perra. Esto nunca ha sido para mí, pero hay quien le da la vuelta para chuparle o follar y porque es más visible en el porno popular. Puede ser más fácil chupar de esta forma, pero no vas a conseguir una cópula que parezca real. Básicamente lo usarás como un vibrador, un servicio exclusivo para ti. Si consigo metérmelo me gusta, de acuerdo, pero no me satisface. Una palabra acerca del nudo. No hagas mucho caso a las fotografías de internet. El nudo crece cuando el perro llega. Antes de eyacular es pequeño. Las fotos se toman siempre cuando está más hinchado, porque, con fines pornos, eso es más fotogénico. El nudo está destinado, en el perro, para hincharse y cerrar la vagina de la perra cuando llega, así su esperma la llena y la fecunda. La mantiene unida de diez a veinte minutos. Has visto en vivo o en fotos, perros enganchados. La polla de un perro es lo bastante flexible en su base como para permitirle girar en redondo y mantenerse unidos culo con culo. Nosotras, sin embargo, somos diferentes a las perras. Podemos meternos un puño o dejar pasar la cabeza de un bebé, no fácilmente, pero podemos. Así que recuerda, eso nos está permitido. El nudo no puede dañarnos. El nudo es normalmente un bulbo o bulto en el pene, y no es malo. Puedes sentirlo dentro, pero no debería ser doloroso o incómodo. Crecerá cuando esté dentro de ti y el perro llegue. Puedes sentirlo, pero no te duele ni te hace heridas. Es más molesto cuando objetos grandes fuerzan tu vagina adentro y afuera, que crezca dentro de ti es mucho más fácil. Lo que hincha el nudo es el deseo del perro por empujarlo dentro cuando llega. Si no quieres, deberías sujetarlo o mantenerlo fuera de tu vagina con los dedos índice y pulgar de la mano. O sujetar el nudo entero, con los dedos o por la parte delantera, y mantener el brazo suelto para no interferir el movimiento natural. Si el nudo entra, NO TE ASUSTES. La primera vez que lo hice con un perro, no sabía gran cosa, el nudo me entró y de repente comenzó a crecer. Me puse nerviosa y me cerré. Otras mujeres que han tenido la primera sensación de notar como el nudo les crece dentro han tenido miedo y desorientación. Es una sensación única y puede ser enervante si no estás preparada. La conducta a seguir es, NO ASUSTARSE, RELAX, RESPIRAR PROFUNDAMENTE. No te puede hacer daño y decrecerá despacio y saldrá fuera sin dolor después de unos pocos minutos. No intentes sacarlo cuando está hinchado. Como poco, será incómodo y puede causarte dolor o ser imposible de hacer. Recuerda, dentro de ti, puedes maniobrar. ¿Te quedarás pegada como una perra? No necesariamente. Depende del tamaño de la mujer y del perro, y de si la mujer ha sido iniciada. Obviamente, las mujeres menudas se quedaran pegadas más fácilmente. Los perros grandes se pegaran más fácilmente. Los perros pequeños y las mujeres grandes se quedarán pegados menos fácilmente. Una mujer que ha sido iniciada pocas veces tiene difícil quedarse pegada. Con algunos perros, el nudo está un poco más allá del pene que otros, esto afectará a lo fácil que entre o salga. Algunos perros se quedan quietos mientras el nudo crece. Hay muy buenos perros. Otros intentarán girarse para quedar culo con culo. Esto puede ser bastante desconcertante. Hay que ser flexible en cada ocasión. Algunos, de forma irritante, quieren girarse por completo. Eso significa que tiran para sacar el nudo fuera, lo cual puede ser incómodo, o si estás realmente pegada, intentan arrastrarte. Créeme, no es divertido. Si has observado con cuidado como juegas con él, puedes tener una idea de si le gusta esto. Si es nervioso, debes contar con alguien para mantenerlo quieto o tener la correa a mano o tenerlo atado a algo. Cuando me ha entrado el nudo, algunas veces me he quedado pegada, otras no. Cuando no me he quedado pegada, he encontrado más cómodo sacarlo y me gusta dejarlo dentro hasta que decrece de forma natural. Algunas mujeres dejan que entre, otras no. Es una elección personal y un tema de autoestima. Finalmente, algunas notas. Como regla general el perro no muerde ni antes ni durante ni después del sexo. Si muerde antes o después, entonces hay un problema serio con su personalidad, o cómo lo tratas. Pero como regla general, no necesitas preocuparte de ser mordida. Puede preocuparte el babeo incontrolado. No siempre sucede, pero puede ser repulsivo aunque inocuo. Le gusta lamerte después del sexo, es una parte importante de su comportamiento social/sexual. Créeme, no es malo y puede incluso ser muy tierno. El riesgo más serio son los arañazos, con las uñas o patas. Algunos perros no son malos y apenas arañan. Otros están inquietos, no parecen tener ni idea de dónde poner sus pies, o se giran un poco y pueden arañar. Cuando juegues sexualmente con él, vigila lo nervioso que se pone al excitarse. Mira lo largas que tiene las uñas. Y si es necesario, córtaselas sin lastimarle. Si es un problema, la solución habitual es ponerle mangas de golfista o calcetines gruesos de lana en las patas delanteras y sujetarlos con cinta adhesiva o gomas para el pelo.
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11:03 am 22 November, 2009
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Sexo anal
El problema del sexo anal con perros es la velocidad. No entran ni fácilmente ni despacio. Si no has tenido experiencia anal o te ha molestado, y pruebas con un perro, lo probable es que salga mal. Mi consejo es que no pienses en tener sexo anal con perros a menos que estés familiarizada, relajada y hayas aprendido a hacerlo con hombres. Sólo si estás muy serena cuando lo haces, puedes considerar esta opción. Con sexo anal, mi impresión es que ellos follan más despacio pero también empujan más fuerte. Es como si no encajasen bien. En esta posición, tienes menos control y menos capacidad para mantener el nudo fuera si lo empujan o fuerzan dentro. Para tener sexo anal, normalmente deberías colocarte tú misma. Una vez que sienta tu entrada, él simplemente empujará. La otra opción, si encuentra tu vagina fácilmente y te divierte, simplemente cubre tu vagina con una mano y como él empujará encontrará el otro camino. Por supuesto, deberías usar lubricación. Sin embargo, recuerda usar un lubricante orgánico. El perro lame, a si mismo y a ti, y un lubricante artificial o derivado del petróleo puede ponerle malo. Usa mucho y úsalo con la mano previamente. No tendrás oportunidad de hacerlo en mitad del sexo. Recuerda que eres responsable de tu propio juego sexual y también responsable de relajarte y prepararte, porque tu perro simplemente te montará y empujará. Si te mete el nudo en el ano, sin duda te quedarás pegada. Quedará encajado hasta que se deshinche, y tanto si dura poco o mucho, te garantizo que te parecerá mucho tiempo. El nudo parecerá enorme y puede provocar dolor. Por otra parte, puedes también tener unas sensaciones placenteras intensas cuando el nudo te presiona el punto G. Puedes sentirlo dentro de tu culo metiendo los dedos en tu vagina es una sensación sorprendente y muy excitante. De la misma forma, puedes sentir el nudo en tu vagina deslizando un dedo dentro de tu culo. Nunca uses un perro grande, como un danés, a menos que seas una experta en este aspecto del sexo K9. Puedes ser herida. Si quieres probar esta clase de sexo, usa un perro de tamaño normal, como uno de caza o pastor. Como nota final, nunca he oído que hacer sexo anal sea malo para ellos, su salud o sus pollas. Es aconsejable que laves su polla después con un paño húmedo para asegurar que queda limpio.
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11:04 am 22 November, 2009
| RODEQUER
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Después del sexo
Bien, aquí está la gran cuestión. ¿Qué ocurre después de tener sexo con tu perro? ¿Intentará montarte mientras tomas el té con tu mamá? Eso podría ser embarazoso. ¿Intentará dominarte, gruñirte cuando le eches fuera del sofá, mearte en los vestidos o en los muebles para marcar su territorio? Parece propio de un perro. Generalmente no tiene porqué suceder. Un perro estable, sano y bien enseñado ampliará la visión de su mundo sexual incluyéndote a ti, sin por ello querer follarte siempre. Esto, de paso, es una de las razones por las que no recomiendo tener sexo con perros inmaduros, un perro emocionalmente inmaduro puede no ser capaz de tener una conducta apropiada. Recuerda que recomiendo dos años de edad aunque la madurez sexual le llegue al año y medio. Doy un tiempo extra para la madurez emocional. Pero tener sexo con tu perro es un gran pacto, tanto para él como para ti. Fundamentalmente cambia o añade facetas de lo que piensa sobre ti. De repente, eres un ser sexual, una compañera sexual, y más que eso, tú eres alguien que asocia emocionalmente… tal como suena… como una perra, o lo que considera una persona. Has salido de la categoría de humano y has entrado en la categoría de su “gente”. Su relación contigo debería ser mayor por lo mismo. Pero su acercamiento a otros puede cambiar. Puede ser mucho más agresivo con otros, tanto perros como humanos, cuando están contigo. Puede ser especialmente agresivo contra los hombres. Puede ser agresivo contigo, o posesivo, si cree que haces o respondes a propuestas sexuales de otros. Esto incluye abrazos, besos, bailes e incluso dar la mano. Normalmente, es una fase de corta duración hasta que se estabiliza emocionalmente. No te preocupes demasiado. No deberías responder a este comportamiento o responder negativamente. Eso quiero decir, no permitir que su comportamiento cambie tu comportamiento. Si se vuelve demasiado agresivo, basta con un golpe en la nariz con un periódico enrollado, un seco “perro malo”, atarlo o quitarle las golosinas, para hacerle saber claramente que su comportamiento es inaceptable. Los mensajes claros le ayudan a cambiar de actitud. No refuerces su mala conducta. No le des la impresión de que consigue algo porque es justo lo que le dará malas ideas y será más difícil de erradicar. Por ejemplo, si no le gusta que bailes con un hombre o le beses y tú te paras cuando gruñe o actúa amenazadoramente, recibe malos mensajes. Uno es que tú eres su perra particular. Otro es que él tiene el control de tu comportamiento y el de otros. Puede ser difícil de corregir fuera de la cama. Hay quien dice que los perros están orientados hacia el dominio y la sumisión. Eso es verdad, para los perros, seres humanos y muchos animales. No me gusta usar el término en el contexto sexual porque suele confundirse con el SM y el BD (sadomasoquismo y bondage). Para el caso, no confío en juegos SM y BD usando perros a menos que sea gente muy cuidadosa, los perros no los son y no comprenden el BD ni el SM y esta posibilidad para hacer otras cosas sería un error. Básicamente, como los hombres, los perros son más felices cuando conocen las reglas y su papel cuando están contigo. Sexualmente y de otras maneras, la peor cosa que puedes hacer, con perros y con hombres, es responder inadecuadamente. Si tu relación con tu perro o la personalidad del perro es mala después del sexo, es porque le has dado mensajes equivocados. Debes ser fuerte y firme. Él lo apreciará y ambos podréis ser más felices. Generalmente, la cosa más sana de hacerlo, es simplemente comportarse con normalidad. No lo trates de forma diferente fuera de la cama. Él comprende “bien, hemos tenido sexo, pero nada ha cambiado” y actúa en consecuencia. Su comportamiento será normal y después podéis vivir tan felices. Lo más tranquilizador es que generalmente la sexualidad del perro es reactiva. Está preparado en cualquier momento. Pero obviamente, como animal social, tiene vida que vivir, cosas que hacer. Como regla, solo se excita y se interesa en el sexo cuando recibe las señales correctas. Con las perras, lo primero es el olor, y luego la postura, los gemidos y el lenguaje corporal. Pero los perros son flexibles, así que pueden comprender y reaccionar a un nuevo conjunto de señales que provengan de ti. Debes ofrecerle pistas consistentes para cuando quieres sexo con él, por ejemplo, meterlo en una habitación o si llevas lencería, siempre la misma lencería, cosas como esas. Encontrarás tus propios métodos pero también debes observar con cuidado cómo se comporta con tu leguaje corporal específico. Puedes descubrir que él se pone más ansioso y más fácilmente excitable cuando tienes la regla o justo antes o después. O puede estar más excitado si estás haciendo el amor con un hombre o una mujer. En cualquier caso, sé firme y constante, si no recibe otras señales creerá que no está incluido. En su vida natural, el perro es una criatura altamente social. Y el sexo es una actividad social. El perro y el lobo, en su entorno natural, comprende que hay momentos y lugares apropiados para el sexo, y el sexo en público no es una buena idea. Entre lobos, las hembras y machos dominantes intentan vigilar e impedir las conductas sexuales de otros lobos para consolidar su posición como pareja reproductora. Los animales menos dominantes, con el fin de conseguir aparearse tienen que buscar un descuido para hacer lo que se llama “la cópula furtiva”. En principio, la violación o agresión sexual no es natural en ellos. Entre humanos, los machos son generalmente un tercio más grandes que las hembras, con el doble de fuerza corporal. Así que por desgracia, la violación tiene sentido para los humanos. En los caninos la hembra es tan grande como el macho, tan fuerte o más que él, igualmente peligrosa y sin la desventaja de tener los sensibles genitales externos. Así que no te preocupes de que tu perro llegue a ser un violador, no sucederá. La agresividad orientada sexualmente tiende a mostrar una hostilidad hacia los rivales, tanto directamente contra el rival hombre como perro, o directamente contra ti para desanimarte a que te intereses por un hombre o perro rival. He hablado hace poco de esto, es un mal comportamiento, no lo acostumbres, no lo toleres, no dejes que te domine. Generalmente aceptará las reglas que le impongas firmemente. Como regla general, un perro sano y estable no te avergonzará tratando de montarte delante de mamá, sino que esperará pacientemente a que te deshagas de tu vieja, te desnudes y te posea en el suelo. ¿Qué pasa con esos perros que has oído o visto que se agarran a tu pierna? Creo que esos perros tienen comportamientos equivocados. No creo que comprendan el acto sexual o su propia sexualidad y actúan movidos por el deseo sin agarrarse al lugar adecuado. Generalmente, un perro sexualmente conocedor y experimentado, incluso con experiencia con humanos, no hace eso. Sabe donde tienes el coño y lo que hacer con él.
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